23.11.06

Tinieblas

No estoy aquí; he caído de nuevo en este hueco de la ausencia. ¡Cada vez la sensación de ausencia! Estoy como desintegrado: me parece que partes de mí mismo residen lejos de lo mío, en algún sitio desconocido y helado. Quedo mucho tiempo en tinieblas y empiezo a andar a tientas por todos los rincones del cubo, dominado por dos impulsos contradictorios: la esperanza y el terror de encontrar a alguien que también me busca.
Pablo Palacio, Vida del ahorcado