12.10.06

Voz alta

Quizá sea usted de los que jamás hablan solos. En voz alta, quiero decir. Tal vez piense que eso es cosa de locos. Personalmente, lo considero muy saludable. Hacerse compañía así: nadie te lleva la contraria, te desahogas a placer y te quitas de encima un montón de preocupaciones.
Truman Capote, Jardines ocultos