3.7.06

Trabajo

No, no me gusta el trabajo. Me gusta más haraganear y pensar en todas las cosas agradables que pueden hacerse. No me gusta el trabajo; a ningún hombre le gusta; pero sí me gusta lo que hay en el trabajo: la oportunidad de encontrarse a uno mismo. La propia realidad para uno mismo, no para los demás, que ningún otro hombre podrá jamás conocer. Los demás sólo pueden ver la mera apariencia, y nunca pueden asegurar qué significa realmente.
Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas